Los errores más comunes al almacenar una embarcación por temporada.

Los errores más comunes al almacenar una embarcación por temporada.

Guardar una embarcación por varias semanas o meses parece algo sencillo: sacarla del agua, cubrirla y dejarla lista para la próxima salida. Sin embargo, un mal almacenamiento puede provocar problemas en el motor, batería descargada, humedad, moho, corrosión, combustible deteriorado, daños en la cubierta y reparaciones costosas.

Ya sea que guardes tu lancha por temporada de lluvias, por invierno, por vacaciones largas o simplemente porque no la usarás durante un tiempo, es importante prepararla correctamente.

A continuación, te compartimos los errores más comunes al almacenar una embarcación por temporada y cómo evitarlos.

1. Guardarla sin lavarla bien

Uno de los errores más frecuentes es guardar la embarcación con sal, arena, lodo, lama o residuos de uso. Aunque por fuera parezca limpia, la sal y la humedad pueden seguir actuando sobre superficies, herrajes, motor, remolque, cubierta y accesorios.

Antes de almacenarla, conviene lavar la embarcación con agua dulce, limpiar la cubierta, enjuagar zonas expuestas al agua salada y retirar restos de pescado, carnada, comida o basura.

Una lancha limpia antes de guardarse es más fácil de revisar y reduce el riesgo de malos olores, manchas, corrosión y moho.

2. No enjuagar el motor fuera de borda

Si la embarcación se usó en agua salada, el motor debe enjuagarse con agua dulce antes de almacenarse. La sal, arena y residuos pueden quedarse dentro del sistema de enfriamiento y favorecer corrosión u obstrucciones.

Yamaha recomienda preparar el motor para almacenamiento prolongado haciendo circular estabilizador de combustible por el sistema antes de apagarlo definitivamente, además de seguir el mantenimiento indicado para almacenamiento.

También es recomendable consultar el manual del fabricante, porque el procedimiento puede variar según el modelo, tipo de motor y sistema de enfriamiento.

3. Dejar combustible sin tratar

El combustible puede deteriorarse durante el almacenamiento. Si permanece mucho tiempo en el tanque, puede generar residuos, humedad o problemas al momento de volver a encender el motor.

Un error común es guardar la lancha con combustible viejo o sin estabilizador. Diversas guías de almacenamiento recomiendan agregar estabilizador de combustible antes de guardar la embarcación y hacer funcionar el motor para que el combustible tratado circule por todo el sistema.

Esto ayuda a reducir problemas de arranque, filtros tapados, carburadores sucios o fallas en el sistema de combustible.

4. Olvidar la batería conectada

Dejar la batería conectada durante semanas o meses puede provocar descarga profunda, sulfatación o reducción de su vida útil. Al volver a usar la embarcación, una batería descargada puede retrasar la salida o dejar sin energía sistemas importantes.

Si la embarcación se almacena en seco, suele recomendarse desconectar, cargar y guardar la batería en un lugar fresco y seco. En cambio, si la embarcación permanece en el agua, puede ser necesario mantener la batería disponible para alimentar la bomba de achique, según la instalación y condiciones de la embarcación.

Antes de guardarla, revisa terminales, corrosión, nivel de carga y sujeción de la batería.

5. Cubrirla con una lona inadecuada

Cubrir la embarcación es importante, pero usar una lona barata, mal ajustada o sin ventilación puede causar más problemas que beneficios.

Una cubierta incorrecta puede acumular agua, romperse con el viento, permitir entrada de polvo, favorecer humedad o generar moho en interiores. Algunas recomendaciones de almacenamiento señalan que la cubierta debe ser de buena calidad, estar bien asegurada y permitir ventilación para reducir humedad y malos olores.

Lo ideal es usar una cubierta adecuada para embarcaciones, bien tensada y con soporte suficiente para que no se formen bolsas de agua.

6. Guardarla con agua en la sentina

La sentina debe quedar limpia y seca antes del almacenamiento. Dejar agua acumulada favorece malos olores, humedad, moho, corrosión y deterioro de componentes eléctricos.

Antes de guardar la lancha, revisa:

  • Sentina.
  • Compartimentos bajos.
  • Tapón de drenado.
  • Bomba de achique.
  • Mangueras.
  • Zonas donde pueda quedar agua atrapada.

Si la embarcación se almacena fuera del agua, muchas personas retiran el tapón de drenado para permitir que salga cualquier acumulación, siempre cuidando que no entren animales, basura o humedad excesiva.

7. No revisar fugas, mangueras y conexiones

La temporada de almacenamiento es un buen momento para detectar problemas antes de que crezcan. Guardar la embarcación sin revisar fugas, mangueras, sellos o conexiones puede hacer que un detalle pequeño se convierta en una reparación mayor.

Conviene revisar líneas de combustible, conexiones, abrazaderas, mangueras, sellos, empaques y señales de corrosión. Algunas guías recomiendan inspeccionar líneas de combustible por grietas, fugas o endurecimiento antes o después del periodo de almacenamiento.

Si algo se ve flojo, cuarteado, reseco o manchado, es mejor atenderlo antes de guardar la embarcación.

8. Descuidar el interior y tapicería

El interior de una lancha puede dañarse por humedad, sol, hongos y mala ventilación. Guardar cojines, chalecos, toallas o accesorios húmedos dentro de compartimentos cerrados puede generar moho y malos olores.

Antes de almacenarla:

  • Retira objetos húmedos.
  • Limpia y seca cojines.
  • Abre compartimentos para ventilar.
  • Retira alimentos o carnadas.
  • Limpia hieleras y viveros.
  • Usa productos adecuados para superficies marinas.

Una buena ventilación ayuda a conservar mejor la tapicería, compartimentos y accesorios.

9. No proteger partes metálicas

Herrajes, bisagras, tornillos, conexiones, terminales, soportes y partes metálicas pueden corroerse durante el almacenamiento, especialmente si la embarcación estuvo expuesta al agua salada.

Después de lavar y secar, conviene revisar partes metálicas y aplicar productos adecuados de protección o lubricación marina cuando corresponda.

También es buen momento para revisar ánodos, tornillería, bases, soportes y accesorios exteriores.

10. Guardarla en una posición incorrecta

La forma en que se almacena la embarcación también importa. Si queda mal apoyada, con el remolque desnivelado, con la proa baja o con zonas donde se acumula agua, pueden aparecer deformaciones, humedad o daños.

Si se guarda sobre remolque, revisa:

  • Que el remolque esté firme.
  • Que las llantas estén en buen estado.
  • Que la lancha esté bien apoyada.
  • Que el peso esté distribuido correctamente.
  • Que la proa quede ligeramente elevada para facilitar drenaje.
  • Que no se acumulen hojas, basura o agua.

Si se guarda en marina seca o patio, verifica que el soporte sea adecuado para el casco.

11. Olvidar el remolque

Muchas veces se prepara la lancha, pero se olvida el remolque. Si el remolque queda expuesto durante meses, también necesita atención.

Antes de guardar:

  • Lava el remolque, especialmente si entró al agua salada.
  • Revisa llantas.
  • Revisa luces.
  • Verifica conectores eléctricos.
  • Lubrica partes móviles si corresponde.
  • Revisa winch, cadenas y seguros.
  • Comprueba que no haya corrosión avanzada.

Un remolque en mal estado puede complicar la próxima salida incluso si la lancha está perfecta.

12. No hacer una lista de pendientes

Durante el almacenamiento se pueden detectar cosas que necesitan reparación: una luz que no prende, una abrazadera oxidada, una manguera reseca, un ánodo gastado, una batería débil o un accesorio faltante.

El error es confiar en la memoria y dejarlo para después.

Lo mejor es hacer una lista sencilla de pendientes y atenderlos antes de la siguiente temporada. Así evitarás descubrir el problema justo el día que quieres salir al mar.

Checklist rápido antes de almacenar tu embarcación

Área Qué revisar antes de guardar
Casco Lavar, secar y revisar golpes, grietas o incrustaciones
Motor Enjuagar con agua dulce y seguir indicaciones del fabricante
Combustible Usar estabilizador si estará guardada por largo tiempo
Batería Cargar, desconectar o mantener según tipo de almacenamiento
Sentina Limpiar, secar y revisar bomba de achique
Interior Retirar humedad, limpiar tapicería y ventilar
Cubierta Usar lona adecuada, bien ajustada y ventilada
Metal Revisar corrosión, lubricar y proteger piezas necesarias
Remolque Revisar llantas, luces, winch, cadenas y corrosión
Pendientes Anotar reparaciones y refacciones necesarias


Errores que pueden salir caros

Algunos descuidos parecen pequeños, pero pueden terminar en reparaciones costosas:

Error Posible consecuencia
Guardar sin lavar Corrosión, manchas y malos olores
No enjuagar motor Sal acumulada y daño en sistema de enfriamiento
Combustible viejo Fallas de arranque y filtros tapados
Batería conectada Descarga profunda o batería dañada
Cubierta sin ventilación Moho, humedad y tapicería dañada
Agua en sentina Corrosión y malos olores
Mangueras viejas Fugas al volver a usar la lancha
Remolque olvidado Problemas para transportar la embarcación


¿Cada cuánto revisar una embarcación almacenada?

Aunque la lancha esté guardada, conviene revisarla de vez en cuando. Una revisión rápida cada pocas semanas puede ayudarte a detectar acumulación de agua, lona suelta, humedad, plagas, batería descargada o corrosión.

Si la embarcación está al aire libre, después de lluvias o vientos fuertes es recomendable verificar que la cubierta siga bien colocada y que no haya agua acumulada.

Conclusión

Almacenar una embarcación por temporada requiere algo más que cubrirla y olvidarse de ella. Los errores más comunes suelen estar relacionados con motor, combustible, batería, humedad, cubierta, sentina y falta de revisión.

Preparar bien tu lancha antes de guardarla ayuda a proteger tu inversión, evitar reparaciones y tenerla lista para la siguiente salida.

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